Lolita Torres, genio y figura

Un sitio para recordarla


Con la firme intención de enmendar el olvido y el vacío en el que semejante artista se ve sumergida, y rescatando esta maravillosa "perla negra" de entre la simple bijouterie, damos comienzo a este blog para su homenaje permanente e indeclinable.


Continuará.....


miércoles, 2 de junio de 2010

Otro "Según Pasan los Años"



El 24 de agosto de 1968 me llevaron a ver Según Pasan los Años, digo me llevaron porque yo tenía 11 años y a pesar de haber ocurrido una pérdida, una muerte muy inesperada e importante en mi familia, me llevaron a ver a Lolita.

Fue la primera vez que entré al Teatro Avenida, teatro que por muchos motivos, ya sea por las infinitas temporadas de zarzuela o en los últimos años las de ópera seguí frecuentando siempre, el bautismo fue completo: Lolita + el que después sería uno de los dos teatros de mi vida .

Creo que esa tristeza de fondo también contribuyó a que el gran acontecimiento fuese mucho más luminoso y me aferrara a cada sonido e imagen porque es increíble que recuerde tantos detalles, algunos puede ser que los haya inventado, pero los recuerdo todos, los reales y los inventados.

Prescindiendo de todo fanatismo (!!!!), mi archivo de memoria “realme dice que debe haber sido un acontecimiento teatral de importancia, esa tapa de la Revista 7 días y la nota no eran para cualquiera, Lolita estaba preciosa tenía

38 años que es una edad espléndida y ella lo estaba, creo que fue un punto culminante en su carrera y es muy lamentable el no tener acceso a algún momento de aquella actuación si es que existe en algún archivo privado.

Lo único que surgió fue este reportaje un tanto confuso pero expresivo y espontáneo como espontánea es la carcajada de Lolita.

Nos pareció simpático incluirlo porque si bien es un tanto fugaz da una semblanza de la época. Demás está decir que espero que los nostálgicos no se derrumben al ver una “estrella” con ese glamour , esa distinción en la expresión, con ese castellano tan bien articulado y fonéticamente una música para los oídos…. y a su entorno tan formal y galante. ¡ No se tiren por la ventana!!!! Si quieren consolarse piensen en todo lo que ganamos en comunicación (algo es algo).

Lolita cantaba infinidad de canciones, argentinas, españolas, modernas, antiguas…. Hacía (como era su costumbre) de abuela, de madre, de nieta , estaba triste, contenta, bailaba…en fin eso era una cosa de locos. Miles de cambios de escenario, de ropa, desde una minifalda hasta un vestido alucinante plateado que jamás se me borró de la cabeza (y esto fue real) para el cierre que dejaba alienado a todo el público ( de ahí vengo yo en este estado).

En fin nunca, nunca dejaré de agradecer a mi tía y al marido que tenía en esa época (un ángel del cielo) que a pesar de todos los males aquel sábado 24 de agosto de 1968 me dieron la oportunidad de ver ese espectáculo y ser tan inmensamente feliz como para que me dure para siempre.



No hay comentarios:

Publicar un comentario